Escribo para sentirme libre, para no perder la cordura, para decir lo que en realidad siento; lo hago porque me siento liberado, desetresado, porque se siente bien.
No lo hago por buscar algo, lo hago para mi solo para mi; se que suena egoísta, pero es la verdad, no hago esto para que me reconozcan o me digan si soy bueno o no, si en el camino a la gente le gusta, las líneas que derramo en las paginas virtuales de este espacio, llamado blog, en buena hora.
Escribo cuando la musa me visita, cuando este triste o alegre, molesto o resignado. Me siento frente la computador, las teclas comienzan a sonar y me siento libre, las palabras comienzan a surgir y cuando me doy cuenta yo voy media pagina; es como si las palabras y frases ya estuvieran ahí y solo necesitaran ser liberadas; es como su quisieran ser plasmadas.
De las terapias, la mejor, es mi sincera y humilde opinión, en realidad me ha ayudado bastante, aunque a veces te quedas en blanco y no sale nada, como si las ideas se hubieran esfumado, como si ya no existiera nada más que decir…
No pienso nunca en que van a opinar los demás a la hora que lean las líneas posteadas por mi, esa no es mi la idea respecto a escribir, es lo que mas disfruto, escribo por placer. Es mi perspectiva sobre porque escribo, pregunta que flota de cuando en cuando, incógnita que es planeada por quien rara vez me lee, duda que nace en la mente de quienes me conocen, pues alguna vez le ha podido parecer raro.
Escribir me libera, el sonido del teclado me relaja, dejar salir todo lo que llevo dentro es gratificante, pues escribo con mis sentimientos, pensamientos y todo lo que sales es del alma, mi prosa no es cerebral ni pretendo que suene bien o este perfectamente escrita o estructurada, no pretendo que sea un éxito, que todos me lean; solo quiero ser libre, ser feliz…
No lo hago por buscar algo, lo hago para mi solo para mi; se que suena egoísta, pero es la verdad, no hago esto para que me reconozcan o me digan si soy bueno o no, si en el camino a la gente le gusta, las líneas que derramo en las paginas virtuales de este espacio, llamado blog, en buena hora.
Escribo cuando la musa me visita, cuando este triste o alegre, molesto o resignado. Me siento frente la computador, las teclas comienzan a sonar y me siento libre, las palabras comienzan a surgir y cuando me doy cuenta yo voy media pagina; es como si las palabras y frases ya estuvieran ahí y solo necesitaran ser liberadas; es como su quisieran ser plasmadas.
De las terapias, la mejor, es mi sincera y humilde opinión, en realidad me ha ayudado bastante, aunque a veces te quedas en blanco y no sale nada, como si las ideas se hubieran esfumado, como si ya no existiera nada más que decir…
No pienso nunca en que van a opinar los demás a la hora que lean las líneas posteadas por mi, esa no es mi la idea respecto a escribir, es lo que mas disfruto, escribo por placer. Es mi perspectiva sobre porque escribo, pregunta que flota de cuando en cuando, incógnita que es planeada por quien rara vez me lee, duda que nace en la mente de quienes me conocen, pues alguna vez le ha podido parecer raro.
Escribir me libera, el sonido del teclado me relaja, dejar salir todo lo que llevo dentro es gratificante, pues escribo con mis sentimientos, pensamientos y todo lo que sales es del alma, mi prosa no es cerebral ni pretendo que suene bien o este perfectamente escrita o estructurada, no pretendo que sea un éxito, que todos me lean; solo quiero ser libre, ser feliz…